De miradas polvorientas caídas al suelo
o de hojas sin sonido y sepultándose.
De metales sin luz, con el vacío,
con la ausencia del día muerto de golpe.
¿Me recibes?
Te invito a un café cibernético. Vamos a sumergirnos en los contrarios, que siempre está bien aprender de ellos. Si no te gusta el café, también tenemos té. iglussuperpoblados@hotmail.com Messenger y e-mail.
Estoy alegre, y vaga a la vez. Tengo ganas de salir a explorar, pero las ganas de quedarme toda la vida metida en cama me atrae bastante. Y de quedarme ahí, escondida, debajo de quilos y quilos de mantas. Y ser cobarde. Sí, eso es.
Pero quiero que me hagas compañía, y me ayudes a dormirme. Que me cuentes un cuento. Sobre una chica saltarina. Porque sé que no me vas a preguntar nada, que simplemente te quedarás.
Que si yo te lo pido, te quedarás.
lunes 16 de noviembre de 2009
Y así. a lo tonto, parece que tengo ganas de verte.
martes 10 de noviembre de 2009
Supongamos que ayer se me dio por llamarte. Pero solo supongámoslo. No lo hice, por supuesto. Yo no hago esas cosas. Pero imaginemos que, hipotéticamente, lo hubiera hecho. Y que tu no contestases. Mierda, para una vez que te llamo... digo, para una vez que hipotéticamente te llamo, porque no lo he hecho eh, de verdad. Bueno, para una vez que hipotéticamente te llamo, vas y no cojes. Y no cojes! ¿Te lo puedes creer? Yo no. Imaginemos entonces que como no me cojes, a mi me sube un no se qué por no sé dónde que me dice: "no coje..."
Ahora dime lo que significaría eso si, por un casual, te hubiese llamado (hipotéticamente) a algún teléfono hipotético a la hora más hipotética de todas.
Explícamelo; Hipotéticamente, claro. Porque yo, no te he llamado. ¿YO? ¡Ja!
lunes 9 de noviembre de 2009
Bueno... Tú sabes que me puedes preguntar cualquier cosa, ¿no? Sí... Sé que lo sabes. Lo que pasa es que a veces me cuesta contestarte. Aunque sepa que soy capaz, es decir... no es tan difícil, ¿no? Bueno, sí lo es para mí. Porque significa que te doy un pedacito de mi misma, que en mis palabras se escapan mis sueños también. Aunque sé que es imposible, no puedo dejar de imaginarlos volando. Es impensable no hacerlo. Son sueños, ¿No? Los sueños pueden volar.
Y me encanta que te los lleves, y los hagas realidad, pero a veces me gustaría tener otras cosas en la cabeza. Como almas ajenas, que vienen a pedirme un café. Que tienen frío. Que se mueren por bailar a mi lado. ¿Te mueres por bailar a mi lado? Ojalá.
Yo bailaré contigo todos los bailes del mundo. ¿Qué te parece?
Eres frágil, ¿y todavía me dudas? No lo hagas, porque, ¿sabes? Yo también te veo libre, y cerca. Y yo también me acomodo a tus formas. Y me encanta, ¿sabes? Me encanta acomodarme a tus formas. Y en ajedrez siempre juego con las negras. Sí, no me gusta desencadenar sensaciones.
¿Y todavía me dudas? Oh, por favor. Creo que por una vez estoy segura de algo.
Sofía del mundo, ¿sabes? Allí sigue, completamente loca. Bailando sobre el pie derecho. Dicen que espera. ¿Que espera lo qué? Nada. ¿Entonces, cuál es el problema? Ese es el problema, que no espera pero encuentra. ¿Y qué encuentra? Muchas cosas. ¿Que cosas? Cosas muchas, muchas cosas, muchas cosas, muchas personas, muchas cosas, personas, personas.
Entonces fui, y le regalé parte de mi tiempo. Sigue estando igual de loca, pero bueno. Que se le va a hacer. . . .
"Todo el mundo siente. Sólo a algunos les es dado el guardar como un tesoro la memoria viva de lo que han sentido. Yo creo que éstos son los poetas. Es más: Creo que unicamente por esto lo son."
Viví bajo tus sábanas durante los meses de invierno, hasta que un día descubrí que nunca había dejado de dormir sola.
Ahora intento encontrarte y pierdo el tiempo entre las drogas, la comida china y las noches en otras nubes que no son la tuya.
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